Hora clave para el futuro de la eficacia procesal bonaerense

 

senado-2.jpg

 

Se encuentra ya en la legislatura bonaerense para su estudio y tratamiento el proyecto de reforma del Código Procesal Civil y Comercial de la provincia argentina más importante en cuanto a población, a variedad de paisajes y economías, a cantidad y tipo de conflictos.

Hablamos de la norma por la que se rige el funcionamiento de la justicia en materia civil, comercial, de familia, de la justicia de paz -en la mayor parte de su competencia- y que también se aplica, de modo supletorio, en el fuero laboral y contencioso administrativo.

Y todo ello, respecto de una población de más de diecisiete millones de habitantes.

La importancia de la reforma en análisis es innegable.

En el mes de marzo, el Poder Ejecutivo local remitió al Senado un proyecto generado por una Comisión integrada por representantes de variados estamentos.

El cuerpo normativo propuesto recoge y plasma las directivas que provienen del programa porteño Justicia 2020 motorizado desde el Ministerio de Justicia del gobierno nacional y que desde hace varios años viene colonizandoa la justicia provincial, evidenciando un mayor interés por presentar logros estadísticos a cualquier precio que por generar un verdaderamente nuevo y más eficaz modo de administrar justicia, que parta de un real conocimiento de las posibilidades y necesidades de los órganos involucrados en el proceso y con el foco puesto en la calidad de la respuesta jurisdiccional.

El plan nacional Justicia 2020, de este modo, endiosa a la oralidad y le adjudica el rol de la panacea judicial.

Olvida (o, quizás, desconozca) las experiencias bonaerenses frustradas de intentos de procesos orales que, divorciados de la realidad, llevaron al colapso y disolución de los tribunales creados con tal impronta. Ello ocurrió en la década del 70 con el caso de la ley 7861 dejada de lado unos pocos años después[1], en los 90 con la ley 11453 del fuero de familia que duró -en su formato colegiado- un poco más de un decenio sucumbiendo en el 2007 y, en la década que corre, con la disolución de los tribunales del trabajo y su reemplazo, una vez más, por juzgados unipersonales.

En todos los casos la falta de previsión de recursos y de órganos suficientes hizo que fuera necesario “triplicar” los órganos judiciales con el recurso de “desarmar” el tribunal oral de instancia única que había sido diseñado con una clara intención de justicia oral, rápida y “cercana a la gente”.

Quienes conocemos la realidad judicial bonaerense sabemos que tales bellas intenciones quedaron en ese plano, el de la intención, frente al desmesurado aumento de la litigiosidad y la fijación de audiencias a futuro con tiempos de espera inaceptables.

Pues bien, este proyecto vuelve a la carga con el discurso de la oralidad sanadora redoblando aún más la apuesta planteada en el plan de “sometimiento voluntario” de Justicia 2020, aumentando el deber de celebrar audiencias y amenazando a cada paso con sanciones a los jueces sin preverse ningún tipo de ajuste o adecuación de las estructuras judiciales y recursos existentes[2].

La situación de gravedad así generada en el fuero civil y comercial y en el de familia se ve potenciada, por variados factores, en el caso de la justicia de paz provincial.

El caso, como no podía ser de otra manera, generó la reacción de los jueces de los fueros más afectados[3]. Si bien la Comisión redactora estuvo integrada por representantes del cuerpo de magistrados, es evidente que éstos no han sabido (o no han querido) llevar al debate otras voces, otras realidades y otras inquietudes que no fueran las que adhieren de modo ciego al dogma de Justicia 2020.

Pues bien, hoy el futuro del proceso no penal en la provincia de Buenos Aires está en manos del Senado.

Es de esperar que los legisladores puedan escuchar todas las voces y, frente a las experiencias del pasado, realicen -como lo han hecho en ocasiones anteriores- ajustes al proyecto para lograr una ley que facilite la obtención del objetivo central: un proceso eficaz para beneficio de la gente.

 

 

 

[1]Tenemos, por un lado, que en la década del 70 se dictó en la provincia de Buenos Aires la ley 7861, por la que se intentó implantar la oralidad en el fuero civil y comercial de manera progresiva –comenzando por unos pocos departamentos judiciales– y fragmentaria -limitándola a ciertos procesos donde prevalecían las cuestiones de hecho– a partir de la instauración de tribunales colegiados de instancia única (al estilo de los propios del fuero laboral). Para evaluar sus resultados contamos con el testimonio de un observador calificado: el profesor Morello: “Lamentablemente –dice el maestro platense– la experiencia del proceso civil bonaerense se frustró a poco de andar, por diversos y complejos motivos”. Y agrega “Al vertiginoso aumento de los procesos se sumaron como concausas o efectos, otros datos que exhibió la realidad: carencias o insuficiencias de la infraestructura judicial; escaso número de órganos; la designación de jueces que no asumieron con sensibilidad la especialización y el delicado manejo de este instrumental que obligaba a más trabajo, horas y dedicación que el procedimiento escriturario de doble instancia; inocultado disfavor de las autoridades; el incumplimiento de peritos y demás auxiliares; la falta de cooperación de los abogados y sobremanera, las corruptelas y el abuso en el fracturamiento de las audiencias y en el consentimiento en la desarticulación e integración de los tribunales; la distorsión del principio de concentración; la postergación en la expedición del veredicto y de la sentencia y la fijación de un número copioso de audiencias diarias que humanamente se hacía imposible motorizarlas con la responsabilidad e idoneidad mínimas imprescindibles o, más comúnmente, como contrapartida la inusitada demora en la designación de la vista de la causa..”. Cierra Morello, con una exhortación que, creemos, debe ser tenida en cuenta hoy más que nunca, cuando se intenta volver sobre esta forma –oral– de instrucción de causas civiles: “Debemos empeñar todos los esfuerzos tendientes a generar las condiciones adecuadas para que la próxima experiencia sea fructífera, aprovechando la dura lección pasada” (Morello, Augusto Mario y otros, Códigos procesales en lo civil y comercial de la provincia de Buenos Aires y de la Nación. Comentados y anotados, t. II, 1982, Ed. LEP – Abeledo Perrot, págs. 602 a 605).

La cita es del tomo I de nuestra obra Derecho Procesal Civil y Comercial Eficaz, Erreius, Buenos Aires, 2018, p. 115.

[2]“La Comisión ha entendido que el Proyecto no apareja mayores costos ni requiere nuevas disponibilidades presupuestarias respecto del Código actualmente en vigencia” reza la exposición de motivos.

[3]https://www.eldia.com/nota/2019-5-21-19-13-0-problemas-para-implementar-el-proyecto-de-reforma-del-cpcc-de-los-juzgados-civiles-y-comerciales-politica-y-economia

3 comentarios en “Hora clave para el futuro de la eficacia procesal bonaerense”

  1. De acuerdo Dr. como siempre su análisis comprende también la realidad del abogado en el libre ejercicio profesional a los que pertenecen o trabajan en el poder judicial y a los justiciables. Mis respetos

    Me gusta

  2. El ideal en nuestra sociedad siempre esta presente; pero nuestra idiosincrasia y el desarrollo en pañales de este pais, no nos permite implentar muchos proyectos. A que podemos aspirar si ni siquiera nuestros representantes logran implementar politicas de estado, si orninsndo el interes del estsdo al idrsl prsonal y o psrtidario. De todos esos cambios infructuosos que indica el Dr. Cam padecidos por los que estamos en el llano y la “gente de a pie” quien se responsabiliza? Nadie y los eruditos siguen….

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s